jueves, 17 de marzo de 2011

Lasaña con atún

Se asocia la lasaña al igual que los canelones con la salsa boloñesa, aunque también en ocasiones, se hace de pollo. Hoy, vamos a dar un giro a la forma de cocinar de esta conocida pasta italiana, probándola con atún.


 Para realizar este plato, necesitaremos: 400 g. de atún, una cebolla, 1/2 pimiento rojo y 1/2 verde, una zanahoria, 1/2 kg. de tomates maduros, 9 hojas de lasaña, 6 cucharadas de aceite de oliva, un concentrado de caldo de pescado, 1/2 vaso de Martini Rojo, queso parmesano, nuez moscada, pimienta y sal.
En cuanto al atún, hemos utilizado natural congelado; en función del presupuesto, se puede utilizar fresco o de lata en aceite debidamente escurrido (en este caso, se aprovecharía el aceite para freír).Lo mismo ocurre con el tomate, si es natural, es preferible el de pera, aunque se puede utilizar de bote pelado. El numero de placas de lasaña a utilizar, es orientativo y habrá que calcularlo en función del recipiente final, pensando en poner tres capas.
En primer lugar, pelaremos la zanahoria y la pondremos en un cazo con agua hirviendo durante quince minutos.Reservamos.
Picamos la cebolla y los pimientos. Pelamos y picamos los tomates, quitando las semillas.
Ponemos una olla grande con agua a calentar, al que habremos añadido el cubito de concentrado de pescado. Cuando hierva, introduciremos con cuidado y una a una las placas de lasaña,  dejando que hiervan según las instrucciones del paquete.
Calentamos el aceite en una sartén y rehogamos el atún ligeramente y reservamos. Habrá que moverlo energicamente para que no se pegue al fondo. Reservamos.
En la misma sartén, pochamos la cebolla con un poco de sal y cuando empiece a estar transparente, añadimos el pimiento, finalmente añadimos el tomate y la zanahoria que también habremos picado previamente. Salpimentamos y añadimos el vermut, manteniendo un fuego no muy fuerte para que se elimine el alcohol. Finalmente añadimos el atún y dejamos un rato mas para que no quede la salsa muy liquida, pero vigilando que no se pegue.
Cuando haya transcurrido el tiempo indicado para cocer la pasta, la pondremos en un colador grande (escurreverduras) y la pasaremos por agua fria para que no se peguen, despues colocaremos un trapo de cocina sobre la mesa o la bancada y las colocaremos para que pierdan todo el agua. Si vamos a tardar algo en elaborar el plato, las cubrimos con otro trapo.
Finalmente, elaboraremos una bechamel de forma tradicional..
 Una vez lo tengamos todo, en una fuente para horno, colocaremos alternativamente una capa de pasta y una de salsa, empezando y acabando con pasta. La cubriremos con la bechamel y espolvorearemos con queso parmesano o de gratinar.
En el horno precalentado a 180º, gratinaremos hasta que el queso adquiera color.
Como se puede ver en las foto final, la salsa no tiene la consistencia de la carbonara, por lo que al servir se suele