viernes, 8 de julio de 2016

Pechugas de pollo a la florentina



Doramos ligeramente las pechugas, para acabarlas de cocinar en una salsa de chalotas y crema. En nuestro caso y como es habitual, cambiamos la crema por leche evaporada. Las acompañan unas sabrosas espinacas rehogadas.


FUENTE: Everiday Italiano - FOOD NETWORK




INGREDIENTES

  • Dos pechugas de pollo sin piel ni huesos.
  • Seis chalotas (cebollas francesas)
  • Dos dientes de ajo.
  • Una bolsa de espinacas congeladas.
  • Harina.
  • Mantequilla.
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Vino blanco.
  • Leche evaporada.
  • Perejil.
  • Sal y Pimienta.

ELABORACIÓN

  • Calentar en una cazuela una cucharada de mantequilla y una de aceite.
  • Salpimentar las pechugas y pasarlas ligeramente por harina. Sacudirlas para eliminar el exceso, calentar un poco de aceite y mantequilla en una sartén y marcarlas hasta que se doren ligeramente. Pasar a un plato y reservarlas cubriéndolas con papel de aluminio.
  • Pelar y cortar las chalotas en rodajas y picar los ajos. 
  • Si el aceite anterior estuviera sucio por haberse quemado la harina, cambiarlo. Volver a poner otra cucharada de  mantequilla y de aceite. Calentar y rehogar la chalota y el ajo a fuego medio. Cuando comiencen a transparentar, añadir un vaso de vino y subir el fuego para que hierva y reduzca. Añadir otro vaso de leche evaporada y remover para que se forme una crema. Probar el punto de sal y salpimentar al gusto.
  • Finalmente, agregue el perejil picado fino, incorpore las pechugas reservadas, baje el fuego y tape la cazuela.
  • Mientras se acaban de hacer las pechugas, rehogar las espinacas en una sartén con un poco de aceite y mantequilla.
  • En una fuente, colocamos una cama de espinacas rehogadas. Loncheamos las pechugas y las colocamos encima. Napamos con la salsa.