sábado, 28 de julio de 2012

Queso Mozzarella Frito con Rúcula y Jamón.



Nadie los recuerda. Es algo que se ha quedado en el olvido, totalmente "viejuno" como ha puesto de moda Joaquín Reyes para aludir aquello que fue y ya no es.
Hablamos de los entremeses, aquello que figuraba en todas las cartas de los restaurantes, antes incluso que las ensaladas, que además era una total sorpresa, por cuanto no sabíamos realmente lo que nos iban a servir.
El estándar, era una loncha de jamón serrano, otra de queso manchego, una de salchichón (con suerte de Vich), otra de chorizo (Pamplonés?) y siempre una cucharada de ensaladilla rusa.
Se pedía cuando no se sabía que pedir de primero.
El plato de hoy, de facilísima ejecución, puede cumplir el papel de aquellos "viejunos" entremeses, pero que es capaz de sorprender y provocar u "ooohH" entre los comensales.



INGREDIENTES


  • Una bolsa de rúcula (o dos manojos si es fresca).
  • Dos lonchas de jamón serrano por comensal.
  • Una lata de pimientos morrones.
  • Un bote de aceitunas negras sin hueso.
  • Dos bolas de mozzarella.
  • Una taza de pan rallado.
  • Las claras de dos huevos.
  • Dos tazas de aceite de oliva virgen.
  • Para la vinagreta: Una lata de anchoas, dos cucharadas de vinagre de vino, sal y pimienta.
ELABORACIÓN
  • En una fuente para la mesa, colocar unos rollos de rúcula en vueltos en el jamón serrano, los pimientos escurridos y las aceitunas negras.
  • Calentar el aceite en una sartén y freír la mozzarella que previamente habremos cortado en lonchas y pasado por las claras batidas y el pan rallado. Una vez escurrido en papel de cocina, pasar también a la fuente.
  • Acompañar con la vinagreta que haremos con la batidora.